¿Cómo
es la vida estudiantil de un becario en Japón?
La vida estudiantil de un becario en Japón es muy interesante.
El día empieza con clases a las 8:30 horas y finaliza
a las 15:50
diariamente, de lunes a viernes. Hay una evaluación diaria
de vocabulario y dos evaluaciones semanales: una de kanji
(los caracteres que se utilizan para la escritura japonesa)
y otra integradora de la lección semanal. Son nueve los
profesores, divididos en asignaturas como Computación,
Lecciones de japonés y Estudio sobre Japón. En
esta última, viajamos a conocer lugares tales como museos,
empresas o templos; participamos de la ceremonia del té;
de hacer ikebana; realmente muy educativo. En esto consiste
el curso de los primeros 6 meses. La continuación de
la beca es un año realizando una investigación
acerca de la profesión, en mi caso "Curriculum y
Metodología en ciencias sociales, con especialidad en
Geografia".
¿Dónde
se alojan los estudiantes? ¿Qué comodidades
tienen?
Los estudiantes se alojan en la "Residencia para estudiantes
e investigadores extranjeros" situada en el campus estudiantil,
distante de la facultad unos 10 minutos a pie y unos cinco
minutos en bicicleta (acá todos las usan). Las habitaciones
pueden ser compartiendo la cocina y el baño o con esto
incluido, aunque siempre individuales. Lo que varía
es el precio, a razón de 10.000 yenes para las primeras
y de 15.000 yenes para las segundas (con luz, gas, disposición
final de residuos y expensas comunes incluidas en ambas).
La casa posee un hall central con teléfono publico
y lockers individuales; un espacio común equipado con
diarios de todo el mundo, revistas y televisor; una sala con
tatami; una habitación para fiestas (hay varias) y
servicio de lavandería con máquinas pagas. Hay
diferentes pabellones y cuatro pisos. La disposición
final de residuos es preclasificada en inflamable y en no
inflamable (la primera se saca los jueves y la segunda, los
domingos).
¿Hay
horarios estrictos o se puede entrar y salir a cualquier hora?
La puerta de entrada se cierra a las 22:00 pero se permite
la entrada y la salida a cualquier hora de la noche. Hay gente
en secretaría de 8:30 a 17:00.
¿Los
becarios están junto a los estudiantes japoneses o
en cursos especiales?
Los becarios nos dividimos en grupos de 8 alumnos, clases
A y B, de nivel inicial (esta distinción es solo a
cuenta de la calidad educativa) y 2 en la clase C, de nivel
intermedio. Los estudiantes de EPOK (adolescentes de todo
el mundo), en una y los estudiantes adolescentes chinos, en
otra. Los jóvenes japoneses son los voluntarios que
cada persona tiene asignada, en mi caso es la señorita
Michiko Watanabe, del cuarto
curso de la carrera de "Cultura y Arte". Además,
tenemos nuestra "familia japonesa", en mi caso la
Familia Usui. Mi Otosan es el director del Museo de la Prefectura
de Okayama. Con ellos visitomuseos y artesanos una vez al mes,
residiendo durante ese fin de semana con ellos. Su hija (Takako)
reside en Argentina y siempre me suministran yerba mate y dulce
de leche.
¿Se
puede hablar en otro idioma que no sea japonés? ¿Se
hablan inglés y español?
Tengo compañeros de El Salvador y España, con
los cuales me comunico en español. Además, gente
proveniente de Brasil, Mauritania, Egipto, Ghana, Kenia, Zimbawe,
Bangladesh, Filipinas, USA, Australia, Inglaterra, Francia,
con los cuales hablo en inglés. Con Michiko, en inglés
y japonés. Y con mi familia japonesa, en japonés.
Estoy intentando aprender árabe (solo asistí
a algunas clases) y francés...
¡Veremos en el futuro!
¿Es
tan exigente como dicen?
Es simplemente estudiar. Esto implica: hacer los deberes diariamente,
asistir a clase, tratar de entender (poner espíritu,
ganas), hablar todo lo posible en la vida diaria... es cuestión
de dedicación, no es difícil, pero cuesta la
gramática y obviamente que el gran impedimento lo constituyen
los kanji.
¿Es
seguro salir de noche? ¿Hasta que hora hay transportes?
Es sumamente seguro salir de noche, aunque los restaurantes
suelen cerrar a las diez de la noche. Los hay abiertos hasta
mas tarde, como algunos bares cierran alrededor de las cuatro
a.m.). El transporte no funciona durante toda la noche, desconozco
el horario de finalización de los mismos. Sé
que inician a las 6:00, siendo de frecuencia rápida.
¿Hay
costumbres que nos puedan molestar a los argentinos?
El ruido que los japoneses hacen al comer; los precios exorbitantes;
la eterna paciencia que tienen para absolutamente todo, esto
es: esperar en un semáforo, esperar para que los atiendan
en un restaurante debido al gran número de personas a
sentarse a comer, ubicarse en línea para cruzar una calle
en bicicleta; la carne cortada como jamón; el té
verde a cada momento; el arroz en lugar de pan; los palillos;
el no hablar todo el tiempo acerca de absolutamente todo, dando
opiniones y cuestionando la política, el estilo de vida,
las decisiones del gobierno... Pero hay muchas cosas
que un argentino amaría: la conexión inmediata
Argentina-Tango-Fútbol al mencionar nuestra nacionalidad;
que pan se dice "pan"; que gustan del alcohol; que son "coquetos" como las chicas argentinas;
que comen re-sano; el silencio de las calles, sin bocinas
ni insultos; la tecnología; los excelentes modales;
la educación general que se percibe en casi todo lo
que el japonés medio realiza.
¿Cómo
se adapta un argentino a la comida? ¿Hay alimentos
parecidos?
Al principio es fascinante: el tofu, el misu, el okonomiyaki,
las algas, los distintos tipos de fideos, la carne cortada
en finos hilos, el té verde, el mochi deslumbran por
lo sano, lo raro, el gusto. Después, cuesta un poco
recordar el asado y no tenerlo, o los mates entre amigos o
el cafecito en el bar contando historias de vida... pero un
argentino se adapta solo por el hecho de ser argentino: estamos
acostumbrados a absolutamente todo para sobrevivir en Argentina,
inclusive a no tener en nuestras comidas calidad a causa de
los escuetos salarios. Así que acá se come poquito,
con comidas con bastante más líquido que las
nuestras, más caras, pero de calidad. No se las cocina
tanto, se comen crudos tanto el pescado como el huevo,
Sabiamente sazonados... es distinto, pero ¡oishii!
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